Manifiesto Utopía es un texto programático de Mouvement Utopia, un movimiento político transversal de Francia que se mueve dentro del Partido Socialista, Los Verdes y el Partido de Izquierda. No conocía tal movimiento hasta que he leído el manifiesto.
El texto gira en torno a tres ideas centrales, el decrecimiento, la crítica al consumismo y la crítica al trabajo, con una declaración previa de carácter anticapitalista. Tras una exposición teórica algo breve y un tanto asistemática, se suceden una serie de propuestas programáticas que basculan entre la utopía socialista y el posibilismo socialdemócrata.
El texto gira en torno a tres ideas centrales, el decrecimiento, la crítica al consumismo y la crítica al trabajo, con una declaración previa de carácter anticapitalista. Tras una exposición teórica algo breve y un tanto asistemática, se suceden una serie de propuestas programáticas que basculan entre la utopía socialista y el posibilismo socialdemócrata.
Al estar editado por Icaria en colaboración con la Xarxa d´Economía Solidaria, esperaba un contenido algo más económico, tal vez enfocado a la interesante idea de plantear la superación del capitalismo sin renunciar a ciertos espacios de mercado. Cuando se abarca esta temática no se pasa de amplias enunciaciones bastante ambiguas. Así, en el primer capítulo, se afirma que el proyecto es incompatible "con una apropiación pública y centralizada de todos los medios de producción", a la vez que se "favorecerá la apropiación colectiva, democrática, relocalizada y descentralizada de los medios de producción, siguiendo el camino de una socialización de inversiones". Parecería que el elemento en discordia respecto a la economía socialista planificada es su carácter centralizador, que sería sustituido por una planificación descentralizada. Esto es a mi juicio uno de los aspectos más urgentes a desarrollar por la teoría del socialismo del siglo XXI, pero en en el Manifiesto Utopía apenas se desarrolla esta idea, más allá de una instauración de un sistema impositivo internacional, fiscalidad medioambiental, renta básica de ciudadanía y el fomento del cooperativismo.
En cuanto al decrecimiento, se le da un enfoque algo más realista que en otros textos de la misma temática, matizando que no se trata de propugnar un crecimiento negativo, sino un replanteamiento del crecimiento productivista actual, "¿crecimiento de qué, por qué y para quién?" Se reconoce lo impopular del término decrecimiento. Al fin y al cabo se trata de hacer una política "que coloque el bienestar humano en la cabeza de sus objetivos".
MU defiende el modelo democrático representativo -a la vez que participativo- construido por la tradición republicana (tan francesa), aunque como innovación institucional proponen la supresión, sin más, de la figura del Presidente de la República. Otra vez, se quedan cortos a la hora de explicar dónde queda el ejercicio del poder en las situaciones de interregno, cuando, por ejemplo, el Gobierno pierde la confianza política de la Asamblea, o viceversa, el Primer Ministro disuelve la Asamblea y llama a elecciones.
En general, me parece un texto muy desequilibrado, entre la ambigüedad de los grandes planteamientos y el detalle a veces excesivo de propuestas programáticas no demasiado importantes (la gratuidad de los primeros 512 kb en el acceso a internet) y algo débil en su construcción política porque no analiza el entramado que sustenta las relaciones de poder en las sociedades de libre mercado, un aspecto nada desdeñable en todo proceso de transformación social. No parece sencillo proponer un programa de máximos socialdemócratas sin prever cierta conflictividad política y sobre todo económica.




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